Notas biográficas
Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Monfa nació el 24 de noviembre de 1864 en Hôtel du Bosc, en el centro de Albi. Sus padres eran primos hermanos y ostentaban el título de condes de Toulouse. Henri, el primogénito, también fue el único hijo ya que su hermano menor, Richard-Constantine, falleció cuando tenía un año. Sus padres se separaron en agosto de 1868.
A los ocho años, se traslada a París con su madre, iniciando sus estudios en el Lycée Fontanes. Ya en estos años inicia su relación con la pintura, hace dibujos y caricaturas, y recibe sus primeras lecciones de René Princeteau, pintor de animales y amigo de su padre.
En 1874 se empiezan a manifestar las primeras dificultades motrices, lo que obligó su retirada del colegio para ser sometido a tratamiento médico, trasladándose a Albi. La madre del pintor recorrerá todos los especialistas para curar la dolencia del pequeño, sin encontrar una solución. La enfermedad que padecía Henri era totalmente desconocida en el siglo XIX, actualmente se conoce como picnodisostosis, un desorden genético provocado por la consanguinidad de los padres que afecta al desarrollo de los huesos. Ésta es la razón por la que Toulouse-Lautrec apenas creció en la adolescencia. A esta dolencia deben achacarse dos fracturas en los fémures de ambas piernas entre mayo de 1878 y agosto de 1879. Desde este momento sus piernas dejarán de crecer, alcanzando una altura de 1,52 metros. Durante aproximadamente dos años Henri estuvo casi inválido, desarrollándose en el joven un acentuado interés por el arte y la pintura, continuando con su faceta de dibujante. La lectura será su otra gran afición en estos dos largos años de convalecencia.
En 1881 Toulouse-Lautrec se traslada a París donde se decide a ser pintor apoyado por su tío Charles y por el maestro Princeteau. Su madre cede, recibiendo las primeras clases en el taller de Princeteau en el invierno de 1882 donde conoce a Jean-Louis Forain. En abril es aceptado en el estudio de Léon Bonnat, retratista de moda en aquellos momentos, donde Lautrec perfeccionó su dibujo. Pero Bonnat cerró su taller en septiembre de ese año, lo que motivó que todos sus alumnos tuvieran que buscar un nuevo maestro. El elegido es Fernand Cormon. El joven Lautrec desea continuar por los canales oficiales para obtener el máximo éxito artístico; quiere ser un pintor convencional continuando el Realismo de sus maestros, como se aprecia en las obras de esas fechas: El joven Routy o Coche de caballo. El joven Toulouse-Lautrec participa en la división que afectará a los impresionistas en aquellos momentos, alineándose con la pintura de Degas y su temática más urbana para alejarse de los paisajes que interpretaban Monet, Pissarro o Renoir. El arte de vanguardia también le atrae de manera puntual, probando con el Puntillismo, que no llega a convencerle. Sentirá una especial atracción hacia la pintura de Forain y sus escenas de camerinos, prostitutas, cafés o artistas. De manera definitiva, Lautrec se convertirá en el pintor de la modernidad, abandonando su estilo convencional para formar parte del neo-impresionismo. Las escenas del mundo nocturno y los retratos casi caricaturescos de los personajes de la noche serán sus temáticas favoritas.
Toulouse-Lautrec vivió en Montmartre desde 1884 cuando compartía vivienda con los Grenier. Allí se encontraban los templos de la noche: el "Moulin de la Galette", el "Mirliton", "Le Chat Noir", el "Moulin Rouge", el "Folies Bergère", el Circo "Fernando", el "Salon de la rue des Molins"... lugares con cierta reputación de criminalidad y de bohemia que entre muchos otros, acabarían convirtiéndose en el centro del ocio y del placer de Paris. La relación del pintor con el Moulin Rouge será especial al convertirse en uno de sus mejores clientes e interpretar con suma precisión la "fauna nocturna" que allí se daba cita con todo su elenco de estrellas: La Goulue, Jane Avril, Valentin le Desossé, Cha-U-Kao o Yvette Guilbert. El local le hizo el encargo del cartel publicitario del cabaret, adquirió el lienzo Amazona en el Circo Fernando y más tarde la obra el Ensayo con las nuevas, ambas decoraron su vestíbulo que en numerosas ocasiones también sirvió como sala de exposiciones del artista.
Toulouse-Lautrec nunca fue admitido en el Salón Oficial de París. Esto le llevaría a buscar todas las alternativas posibles para darse a conocer. Expuso en solitario, con sus amigos y con los grupos de vanguardia. Pero posiblemente fueron sus carteles y litografías el medio con los que obtuvo más notoriedad.
La relación de Toulouse-Lautrec con las mujeres será una de las facetas más interesantes de su vida. La primera relación conocida es de 1883, cuando contacta con una modelo de 17 años llamada Marie Charlet. Lily Grenier, también se baraja como un de sus amantes hasta que conoció a Suzanne Valadon, con la que convivió por un periodo de dos años hasta que ésta lo engaña con un intento de suicido al negarse Lautrec a casarse con ella. Varias amantes se suceden hasta que elige el anonimato de los prostíbulos para sus relaciones, llegando a habitar durante una temporada en el Salón de la Rue des Molins. El mundo de la prostitución será uno de los temas favoritos para el artista.
Su posición económica desahogada le permitió viajar en numerosas ocasiones, visitando Bruselas, Londres, Madrid o diversos puntos de la geografía francesa. A partir de 1893 se relaciona con los Natanson y el círculo de La Revue Blanche, contactando con la vanguardia literaria y retratando a sus miembros más interesantes. La vida noctámbula y de crápula que había llevado desde los 25 años motivaría su alcoholismo y la suposición de que también había contraído la sífilis.
En 1897 tiene lugar el primer ataque de "delirium tremens" que le llevará a disparar con un revólver a imaginarias arañas. Al año siguiente alquila una vivienda en el mismo edificio de su madre, preocupada por la salud de su hijo. En 1898 sufrirá un ataque de manía persecutoria al creerse perseguido por la policía, refugiándose en casa de un amigo. La crisis más grave se produce en 1899 al sucederse las manías, depresiones y neurosis, acentuadas por el traslado de su madre a Albi. Henri decide suicidarse en el prostíbulo de la rue des Molins y es ingresado en un sanatorio durante una temporada. La familia de Lautrec duda de su recuperación y critica sus excesivos gastos por lo que se sugiere que Paul Viaud se haga cargo de él con objeto de alejarle del alcohol, un amigo tutor al que Lautrec burlará continuamente. En marzo de 1901, en Burdeos, sufre un nuevo ataque y una hemorragia cerebral que le afecta las dos piernas. En abril decide ir a París para organizar sus papeles. El 15 de agosto, en Arcachon, un nuevo derrame cerebral le deja medio cuerpo paralizado. Su madre lo traslada al castillo de Malromé, cerca de Burdeos, donde fallece en la madrugada del 9 de septiembre de 1901.