INTRODUCCIÓN

 

    La Fotografía como nuevo sistema de fijación y representación de la realidad visible, deja sentir su influencia en todo el mundo artístico de la época, especialmente entre los artistas que desde entonces la usarán como excepcional ayuda. La inmediatez del nuevo procedimiento unido a su "verosimilitud", lo convertirán en inseparable herramienta de trabajo, ya como fuente de información y recordatorio, como boceto, sustituto del modelo o auténtico motivo de inspiración y de copia. 

    Lejos de acabar con la Pintura, la fotografía, iba a procurar un sin fin de nuevas  posibilidades, pero sobre todo, también vino a significar la liberación de un medio cuyo máximo valor se centraba en la aptitud del artista por captar objetivamente la realidad visible. A partir de ella, la Pintura buscará "otras realidades" más subjetivas. Por otra parte, muchos artistas, cambian la paleta por la cámara, para convertirse en pioneros de la historia de un medio vinculado al arte desde su propio origen. 

    De la tremenda influencia de la nueva imagen, no se librarán ninguna de las tendencias que al margen de la corriente de vanguardia  representada por el Impresionismo, sobreviven fieles a sus conceptos y estilos. Recordemos, que con pocos años de diferencia, las primeras imágenes daguerrianas conmocionan las tendencias más reconocidas del momento, clasicismo y romanticismo, provocando también las primeras reacciones a favor, Delacroix, y en contra, Ingres. La nueva imagen impacta en los llamados academicistas, orientalistas, "pompiers", victorianos y prerrafaelitas.  Los pintores de la Escuela de Barbizon, liderados por Corot, habían compartido su aproximación a la Naturaleza con los primeros fotógrafos paisajistas intercambiando un nuevo estilo pictórico y fotográfico pleno de influencias recíprocas, el naturalismo, al que muchos establecen como precursor del movimiento impresionista encabezado por Monet.  Courbet y Manet, silencian la gran ayuda que debió representar la fotografía en el particular realismo del que ambos hacen gala, efecto que se hace patente en sus diferentes y personales estilos.

    Pensemos por último, que Impresionismo y Fotografía comparten el concepto equivalente de la instantaneidad, como idea de captar un momento determinado, un instante fugaz, ya sea de luz, tiempo o acción; y que también será la cámara la que introduzca al pintor en la idea de series y secuencias.

    Degas, paradigma de esta nueva visión en la pintura, generará ulteriores tendencias postimpresionistas, (o deberíamos decir pos-degasianos), colindantes con el nuevo siglo XX, que potenciarán el empleo de la fotografía como medio, desde los "navis", modernistas y simbolistas hasta el expresionismo. Artistas más o menos ligados al maestro, amigos, conocidos y seguidores de su personal estilo, van a acusar con toda claridad e idénticos caracteres el origen fotogénico de muchas de sus obras. Algunos, carentes de su capacidad, astucia y "premeditación", manifestando la carencia de una aportación más libre e interpretativa, llegaran a convertir el cuadro en una gran reproducción fotográfica a todo color. 

"LO FOTOGRÁFICO" EN LA PINTURA

 

El término "fotográfico" que quiere decir todo lo relativo o perteneciente a la fotografía, en nuestro trabajo, "lo fotográfico", se convierte en un concepto menos genérico y más particularizado que quiere hacer referencia al conjunto de características propias de la representación fotográfica, por las cuales, y a través de una imagen bidimensional, se representa un fragmento de la realidad visible. Cuando alguna de las características inherentes a la Fotografía, debajo relacionadas, se evidencia en la obra del pintor, se detecta y se analiza, nos estamos refiriendo a "lo fotográfico" de esa obra en particular; del mismo modo que si efectuamos un estudio más amplio de una escuela, movimiento o tendencia aludiendo a esta aproximación fotográfico-pictórica, genéricamente hablamos de "lo fotográfico en la pintura ..."

    Bajo un concepto mas amplio de “lo fotográfico en la pintura”, entenderemos el análisis de todo cuanto en lo imitativo, en la común representación bidimensional del plano y aún fuera del mayor o menor grado de realismo de la obra, pueda aproximar cualquier manifestación pictórica a los signos o características de representación propias de la imagen fotográfica; incluyendo en estas, todos o cualesquiera de los "efectos" producidos por la monofocalidad de la cámara. Ello, unido a todo tipo de documentación relacionada, (como las referencias escritas personalmente por el pintor, las de familiares, o allegados), así como los textos de otros autores reconocidos, estudiosos del tema; y a la existencia de una imagen fotográfica, como evidencia clara que, de un modo directo o indirecto, pueda vincularse a un autor o  una obra determinada; perfilaría nuestro concepto de "lo fotográfico"

    Creemos que entender exclusivamente por “lo fotográfico en la pintura", el conjunto de testimonios y referencias "fotográficas" que con cierto grado de credibilidad han llegado hasta nosotros, ligados a determinas obras más o menos famosas, (como circunstancia a la que se alude como a una "característica aislada" o a una “singularidad” anecdótica del autor), es algo tan superficial como pensar que "lo fotográfico" de una obra, es aquello que hace referencia o se fundamenta en determinar el grado de coincidencia figurativa de ésta respecto de una fotografía. 

    Digamos finalmente, que para quienes nos sentimos atraídos por esta cuestión, "lo fotográfico" de muchas obras, apenas se percibe como un presentimiento o una sensación especial; como algo que aparte de su plástica, reclama nuestra atención sin que acertemos a determinar la causa. Y es que quizás, su impronta "fotográfica", exclusivamente se debiera a la circunstancia de que la "nueva visión" impuesta por la cámara, ya formaba parte del bagaje intelectual del artista que la originó. En este sentido, quizás sea el hecho mismo de notar esa sensación en la contemplación de estas obras, donde posiblemente radique el concepto mas profundo de "lo fotográfico".

Y así, una y otra vez, tras aquel momentáneo guiño,
su "verdad oculta", siempre se escapaba envuelta
en la preciosa figuración de la materia pictórica.

Características de "lo fotográfico"

Aunque dependiendo de cada caso, del grado de imitación o interpretación practicada por el pintor, de su habilidad técnica, estilo o incluso del período en que se llevó a cabo, en general estas obras, tímidamente definidas como "inspiradas" por fotografías o que tuvieron un fundamento en ellas, y que nosotros llamamos "fotográficas", poseen, individualizados o en grupos, algunos de los siguientes signos, o características aplicables a toda la pintura del siglo XIX, coetánea a la Fotografía:

Referencias

A todas estas características, hemos de añadir cualquier tipo de referencia o documentación relacionada con un autor o una obra en particular, habida cuenta de que representan las pruebas o evidencias más directas de lo que se argumenta. Estas pueden ser:

 

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Contenidos

 

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