ILUSTRACIONES
tomadas de
"La magia de Las Meninas"
Fig. 261c
Según Ángel del Campo, la fuente de luz de aquella improvisada "linterna", la obtuvo Velázquez de un rayo de sol que "metió en la umbrosa estancia" por medio de un ingenioso juego de reflejos especulares —en el cual debió intervenir el aposentador de la Reina, don José Nieto—, para así finalmente, iluminar una pequeña tablita pintada con la efigie de los personajes reales que, colocada "cabeza abajo" frente a una lente biconvexa o "cristal de aumento" (una lupa), por reflexión y agrandándola enormemente, proyectaría la imagen "miniatura" sobre la superficie del lienzo que da su reverso al espectador y que sólo a través del espejo, en el fondo de la estancia, es posible ver.