Jan Van Eyck
(1390-1441)
El Matrimonio Arnolfini.
1434
National Gallery. Londres

El espejo y su reflejo

Como si observáramos a través de una mirilla mágica y prodigiosa, la imagen "angular" del espejo convexo de los Arnolfini, nos procura la visión que completa la escena representada, cerrando el espacio tan real como ficticio del cuadro.
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Los esposos están frente al pintor pero, en la realidad del espejo, parecen estar
despidiendo a las figuras que los observan desde la puerta, el mismo lugar que
ocupamos nosotros al mirar el cuadro.Sólo la prodigiosa técnica de Van Eyck, ha podido representar como si de una fotografía se tratase, no ya el retrato de los cónyuges, sus trajes y todo cuanto viste y contiene la habitación, - incluida la extraordinaria lámpara de metal dorado -, sino sobretodo, el maravilloso espejo convexo que en realidad se torna centro de atención de toda la obra. La precisión óptica del artista va más allá de la visión natural, hasta atravesar la limpia superficie reflectante. Y es en este afán de retener con suma exactitud y detalle hasta la más fugaz y diminuta imagen del cristal, convirtiendo lo microscópico en macroscópico, donde se consuma la mayor aproximación "prefotográfica" del cuadro.
Los Arnolfini / El espejo de los Arnolfini