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LA VISIÓN FOTOGRÁFICA EN LA PINTURA
Impresionismo y Fotografía

 

INTRODUCCIÓN
 
"LO FOTOGRÁFICO" EN LA  PINTURA

 

 

- Tema II -

ORÍGENES DEL TRATAMIENTO IMPRESIONISTA
 

    Uno de los pintores que frente a Ingres, apoyó el Daguerrotipo desde su aparición, fue Eugéne Delacroix, además miembro fundador de la primera sociedad fotográfica de Francia (1851). En su "Diario" dejó innumerables escritos y observaciones sobre la importancia del nuevo medio al que consideraba esencial para el artista, y "una bendición para el arte", que siempre utilizó sin reparos para sus obras. Como Ingres, aunque sin ocultamientos sospechosos, hizo posar a sus modelos para su amigo el pintor y fotógrafo Eugéne Durieu a quien asesoró y ayudó personalmente en la colocación e iluminación de las figuras y no sería nada extraño, que muchas de las imágenes que en este sentido se atribuyen al fotógrafo, fueran realizadas por el propio pintor. Su pequeña "Odalisca", pintada en 1857, según sus escritos, está tomada de un daguerrotipo de Durieu de una modelo desnuda colocada en una posición muy similar; y lo mismo sucede con unos dibujos realizados a partir de las imágenes pertenecientes a un álbum de 1854, encontrado en su inventario con más de treinta fotografías de figuras desnudas al "estilo Delacroix"que en algunos casos parecen calcados de las imágenes fotográficas.

Realismo           

    En misma década de los 50 del siglo XIX, surge en Francia una tendencia que propugna una objetividad tan extrema que sólo era posible con la cámara. Los postulados del Realismo, tan denostados por la crítica especializada en los "salones" como la propia Fotografía, —postura impersonal del pintor frente a la Naturaleza, presentación de contenidos objetivos e identidad entre realidad óptica y realidad natural—, se ajustan en todo a la imaginería fotográfica de la que se dijo provenía. 

    Sin conexión alguna con los fundamentos propios del Impresionismo, hemos de mencionar no obstante la obra de su
máximo exponente, Gustave Courbet. Su figura de fuerte personalidad, se yergue en solitario enfrentada a las corrientes oficiales de la época, siendo a la vez admirada por las jóvenes generaciones de pintores en los que su influencia se hace patente en el realismo temprano de sus obras. Baste citar aquí, la ejercida sobre su joven amigo Claude Monet, quien le retrata como el personaje barbudo sentado del panel central de su "Desayuno sobre la hierba" (camino de Chailly en Fontainebleau), en 1865.

    También es probable que Courbet usara fotografías de este tipo, tomadas por el pintor y fotógrafo Vallou de Villeneuve, dedicado a temas de desnudos. Así se citan los casos de la figura desnuda de "Las bañistas" o la central de su "Atelier", que, con claras variaciones están basadas en sendos estudios publicados por Villeneuve, si no en los dos más semejantes que se conservan, si en otros posiblemente desaparecidos. También parece derivar de una imagen fotográfica anónima, su "Mujer con loro". El retrato póstumo de "Proudhon con sus hijos", está basado en las fotografías del filósofo hechas por Reutlinger.  Lo mismo que las ilustraciones para el libro "Le camp des bourgueois", fueron realizadas según los modelos proporcionados por Etienne Carjat, como el paisaje de su última época "El Castillo de Chillon" que mantiene una equivalencia absoluta con la fotografía del mismo paisaje tomada por Adolphe Braun en 1867.  

    A estos casos mencionados, en los que se conserva el testimonio gráfico que supuestamente sirvió como punto de partida o ayuda, se han de sumar la equivalencia "realista" de muchas otras obras —no sólo de Courbet sino de todos los artistas que citemos—, a las que la falta de estas referencias documentales, no excluirían de una cierta y clara relación fotográfica. En muchos casos agregamos imágenes fotográficas de semejanza temática, que también acusan la influencia recíproca del tema pictórico sobre el fotográfico..  

        

Preimpresionismo

La distorsión tonal que producían las primeras imágenes fotográficas al traducir a blanco y negro los colores y la delineación de la forma por medio de altas luces y sombras profundas generadoras del relieve, (principio mismo de la fotografía tomada con fuerte iluminación (luz dura), natural o artificial), fue una característica censurada en la obra de muchos pintores de la época.

En aquella manera de "dibujo de sombras" basada en la fotografía monocroma, (que ya se advierte en algunos cuadros de Corot), la forma tridimensional, quedaba aplanada y reducida a un tratamiento tonal uniformes sin apenas distinciones perceptibles entre sí.

Por otra parte, a mediados de siglo, la invención de medios para producir luz artificial (alambres de magnesio y baterías eléctricas), aumentó en muchos casos los problemas del contraste acentuado y la consecuente reducción de los sutiles matices tonales de la fotografía, resultados que sin embargo tendrían cierto interés para pintores como Daumier, Fantin-Latour o Manet.

A ellos está unido el nombre de uno de los más grandes pioneros de la Fotografía, el retratista  Gaspar Félix Tournachon,"Nadar", también caricaturista, aerostatista y unos de los primeros en hacer uso de baterías para producir fotografías con luz artificial (Catacumbas y subterráneos de París). Sus experiencias fotográficas interesaron notablemente a Daumier, quien por su parte también investigó la iluminación artificial, aplicando la descomposición tonal en obras como "Don Quijote y Sancho", que curiosamente perteneció al fotógrafo.

    Henri Fantin-Latour, un pintor realista a medio camino entre el academicismo y el impresionismo amigo de Manet, también tuvo una fuerte conexión con la Fotografía. En relación con las investigaciones de iluminación artificial se sabe que practicó la fotografía de retratos con luz de magnesio. Su cuadro "En torno al piano", se tiene como un clásico de obras parecidas surgidas como resultado de aquellas veladas de grupos de amigos artistas, escritores pintores y fotógrafos, en las que las tomas fotográficas tipo serían el mayor entretenimiento.

Como en casi toda su producción, retratos y naturalezas muertas, el carácter de lo fotográfico se acentúa, a parte de su realismo, por la modulación del color dentro de una gama de grises en todo semejante a la uniformidad fotográfica. Sus obras "Homenaje a Delacroix", "Estudio en Batignolles" o "Retrato de Edouard Manet", son otros ejemplos de los que se desprende su claro tratamiento fotográfico.

    De Edouard Manet siempre se dijo que forjó su personal estilo influido por la pintura española del XVII y la estampa japonesa, posibilidades a las que sin dudas tendría que añadirse el impacto de la imagen fotográfica que fue común a todos sus contemporáneos y amigos.

Su propio maestro el académico Couture, ya poseía unas características semejante, espacios de color plano, negros profundos y modelado tonal casi imperceptible. Su amistad con Fantin Latour, también le tendría al corriente de los ensayos de iluminación artificial cuyos efectos de luces y sombras duras y arrojadas ya se acusan en obras como la "Olimpia" y "Cristo entre ángeles".

Existen documentos que confirman que hizo uso de fotografías para algunos retratos al aguafuerte (Baudelaire, E.A.Poe) y otros al pastel (Méry Laurent) en los que el pintor copia literalmente la contrastada apariencia de la imagen. Otra fotografía, retrato del coleccionista y cantante Faure, guarda una gran semejanza con su pintura "Faure en el papel de Hamlet".

También son muy conocidas las referencias sobre el empleo de cierta documentación gráficas de la época para obras como "La batalla entre el Kearsage y el Alabama", "La ejecución del emperador Maximiliano", "La Exposición Universal de París de 1867" o para casi todas las obras realizadas en Boulogne-sur-mer, sobre diferentes vistas del puerto.

Pero el carácter de lo fotográfico en la pintura de Manet, como en la mayoría de los casos, late oculto en la realidad de muchas otras obras en las que la falta de pruebas testimoniales, nunca permitirá ir más allá de la mera sospecha al establecer una conexión directa, permitiéndonos sólo aventurar dicha relación con el uso de la imagen, ya como simple referente o como complemento para la elaboración del cuadro.

Por ello en Manet, —en cuyo Retrato de Zola, incluye una reproducción fotográfica de la Olimpia al lado de una estampa de Utamaro y sobrepuesta a otra reproducción de Velázquez, como queriendo testimoniar las tres grandes influencias de su estilo—, también queremos ver obras con la impronta de una instantaneidad, (anunciadora de algunos efectos propios del Impresionismo), que nos dejan con la duda y la sensación de aquella influencia. Así nos lo parecen:

 

GALERÍAS

 

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