Vincent van Gogh
Retrato de la madre del pintor. 1888
Carta de Vincent a Theo. Arlés, 8 Octubre, 1888
"... estoy haciendo un retrato de Madre para mí. No soporto la fotografía sin color, y estoy intentando hacer uno con un color armonioso, como la veo en el recuerdo."
Carta de Vincent a Theo. Arlés, 9 Octubre, 1888
"Estoy trabajando en un retrato de Madre, pero me molesta tanto la fotografía en blanco y negro.
¡Ah, qué retratos de la naturaleza podrían hacerse ahora con la fotografía y la pintura!
Siempre espero que todavía habremos de tener una gran revolución en el retrato.
He escrito a casa para (pedir) también el retrato de Padre. No deseo fotografías negras, pero quiero tener su retrato. En el de Madre, un lienzo del tamaño 8, ella está en gris, contra un fondo verde, con el vestido carmín. No sé si ella es así, pero de todos modos deseo dar la impresión de un color rubio. Usted lo verá un día, y si lo desea, también haré uno para usted. Lo haré otra vez con un empaste muy grueso".
En estos fragmentos de dos cartas dirigidas a su hermano Théo, Van Gogh, nos da noticias acerca de la ejecución del retrato que está haciendo de su madre con la "ayuda" de una fotografía "sin color", lo que, más que servirle parece entretenerle y confundirle. Tan inútil le resulta la imagen, que finalmente opta por representar el recuerdo que guarda en su memoria, que al parecer de algunos biógrafos era "fotográfica". En la segunda carta, se extiende sobre esta experiencia que no era nueva para él, e incluso le comenta a Théo que ha pedido otra fotografía de su padre para igualmente hacer su retrato.
Paralelamente al relato de los hechos, Van Gogh intercala ideas y emociones que afloran a su mente en ese momento. Así sucede cuando tras expresar cuánto le molesta la fotografía en blanco y negro que usa, (no entendemos si se refiere a una posible diferenciación con las fotografías viradas en sepia, dado que la fotografía a color aún no existía) y que también califica como fotografías negras (tal vez refiriéndose de nuevo a las de blanco y negro, o a su mala calidad en cuanto a la falta de detalles y matices de las mismas), para, a renglón seguido, resaltar los que denomina retratos de la naturaleza (los paisajes), que podrían hacerse mediante el recurso de la fotografía y la pintura. Concluye, haciendo un augurio sobre el futuro del retrato fotográfico, ya que confiesa su esperanza de que pronto se produzca un gran avance (revolución) en este campo, determinando con ello la poca calidad que encuentra en las fotografías que tiene.
Es muy posible que esta sea fotografía a la que se está refiriendo Van Gogh en sus cartas, y la que usara para el retrato de su madre, a pesar de su inversión con respecto a la pintura.
Sin más datos que esta reproducción no podemos concretar si la modificación que presenta respecto al cuadro se debe a que es una copia invertida del negativo original o si el cambio estuvo motivado por el propio pintor quien la modificó en este sentido tras hacer un dibujo de la cabeza sobre papel que luego pasaría lienzo mediante un calco de los trazos y contornos más importantes, cambiando así la dirección de la figura.
Aunque no vemos a Vincent entretenido en estas tareas, este sistema de copia, como el de la cuadrícula (debajo), era muy usado por los pintores de grandes composiciones y también frecuente en los talleres de aprendizaje como el de Cormon, para pasar al lienzo dibujos preliminares tomados del natural y también de originales impresos, fotografías e ilustraciones, antes de acometer la pintura.En este ejemplo se observa un dibujo cuadriculado del propio Van Gogh, tomado
de la portada de una revista que posteriormente serviría para trasladarlo al la obra.A pesar de todo, no tenemos certeza de las verdaderas causas que daban origen a la inversión de una figura pintada respecto a la disposición mostrada por una fotografía directamente relacionada con ella, tan semejante a una plancha grabada y su estampación. Sin embargo este efecto que comentamos en relación con Van Gogh, se repite con cierta frecuencia en otros artistas que también hicieron uso de fotografías para algunos de sus cuadros. Sirva como ejemplo de ello, el que presenta la fotografía y el "Retrato de François Gauzi" realizado por Toulouse-Lautrec un año antes que su amigo holandés pintara a su madre.