Jean Béraud. 1849-1935

Jean Béraud
1849-1935

 

INTRODUCCIÓN

 

 

Esta monografía está dedicada a Jean Béraud, un pintor francés de "segundo orden" eclipsado por el fulgor de las grandes figuras y movimientos artísticos de un tiempo que comprendió desde el más profundo academicismo y las nuevas figuraciones naturalistas y realistas, a  las vanguardias anteriores y posteriores al Impresionismo. Y una vez más la elección del sujeto se produce atendiendo a su notable capacidad de captación figurativa y descriptiva. Más que la figura de Béraud como artista y su paso sin huella perceptible por entre tantas corrientes de su contemporaneidad, de él nos interesa su obra paisajística urbana, que por su exclusiva y exacta representación del Paris de 1900, al incidir directamente en nuestro gusto personal por esa época de entre mediados del siglo XIX y primeras décadas del XX, nos ha valido como motivación ideal para hacer este viaje a un tiempo tan lejano como próximo, en una nostálgica y solitaria "promenade parisien" como las descritas por su amigo Marcel Proust en "À la recherche du temps perdu". Como en trabajos anteriores "El París de Jean Béraud", no es más que un nuevo pretexto para comparar la representación de los lugares y sitios de algunas de sus obras con aquellos otros visibles aún en las añejas fotografías cercanas a ese tiempo. Sus obras, junto a las imágenes que las acompañan, nos van a permitir pasear virtualmente por las animadas calles, avenidas y bulevares más significativos de aquel Paris llamado de "La Belle Époque".

 

Portada de "Camille Pissarro. Paris desde la ventana de un hotel". A.González García   Portada de "Pintores en el Boulevard de Clichy". A.González García


Al igual que otros estudios semejantes en proceso de elaboración, como el de "Pissarro. Paris desde la ventana de un hotel", o el dedicado a los "Pintores del Boulevard de Clichy", este también formaba parte de un extenso trabajo que por su amplitud y complejidad de datos gráficos, preferimos dividir para presentarlo de modo independiente como un ejemplo más dentro de las características que siempre tratamos y que sólo pretenden relacionar la Pintura y la Fotografía. Mucho más en estos últimos casos, buscando el mayor acercamiento posible a los lugares pintados a través de imágenes fotográficas de ayer y de hoy. Esa búsqueda es nuestra única y mayor aportación personal a las obras de estos grandes maestros, de la que sin embargo creemos adolecen tantas biografías y libros ilustrados. Nuestro interés se centra no en teorizar sobre el artista o sobre su obra, sino en mostrar ese otro aspecto tan particular, digamos "topográfico", que se esconde tras lo pintado. Se trata ahora, no de conocer al artista sino de conocer el lugar, de aproximarlo y aproximarnos con él al escenario real que reclamó su atención hasta el punto de convertirse en tema. Todas estas monografías, entre lo que incluiríamos los anteriores sobre Toulouse-Lautrec o Van Gogh, podrían ser agrupados bajo un epígrafe muy concreto que explicaría perfectamente la persecución de un objetivo común: la conjunción entre "la obra y el lugar".
 

 

No es fácil llevar a cabo satisfactoriamente estos temas comparativos sin moverse del ordenador. Cada día existen más dificultades para encontrar por el medio electrónico una buena reproducción de una obra importante o significativa y desgraciadamente, en esta ocasión, tampoco hemos podido consultar ni un solo libro o catálogo sobre Jean Béraud, mucho menos una bibliografía elemental, tal vez porque no existe. La única obra de recopilación sobre el artista de la que tengo constancia, es el catálogo de la exposición celebrada en el Museo Carnavalet entre el 29 de septiembre de 1999 y el 2 de febrero del 2000, de Patrick Offendstadt, que una vez agotado, incomprensiblemente, no ha vuelto a editarse. Sobre Jean Béraud, (no confundir con Louis Beroud 1852-1930), sólo existen referencias o alusiones mínimas en obras genéricas sobre el Impresionismo, sobre el Paris de 1900 o sobre la "Belle Époque". Este es el motivo de lo irregular de las reproducciones mostradas en cuanto a tamaño y calidad, incluso en la omisión de una fecha de ejecución. Muchas de estas imágenes se consiguieron tras escudriñar en Internet una infinidad de sitios, la mayoría de las veces de poca o ninguna calidad. Es posible por tanto, que el estudioso encuentre muchas lagunas y quizás una notable falta de datos biográficos y cronológicos sobre el artista, por lo que pido disculpas. Quedaría muy agradecido a quien pudiera facilitarme el citado catálogo, (o cualquier otro tipo de información bibliográfica o ilustrativa), que estoy ansioso por conocer. 

Portada del libro agotado "Jean Béraud. The Belle Epoque: A Dream of Times Gone by". Patrick Offendstadt. Benedikt Taschen Verlag. Febrero, 2000.

 

Patrick Offenstadt, Jean Béraud
La Belle Époque, une Époque Rêvée
Taschen-Wildenstein Institute. París, 1999
 

http://www.offenstadtgallery.com/-Presentation-.html
http://www.jeanberaud.net/
 

Pero si ha sido dificultoso encontrar la obra del artista, entiéndase una reproducción nítida y buen tamaño y no las diminutas y pobres que de modo cicatero ofrecen las páginas de algunos Museos y Galerías, mucha más complicación entraña hallar en la red una imagen de cierta calidad que muestre el lugar representado o pueda ser relacionada con él. El lector de este trabajo no puede ni imaginar cuántas imágenes, grabados, fotografías y reproducciones de postales antiguas de París hemos tenido que consultar antes de dar con una que pudiera tener un valor efectivo para ilustrar el lugar del cuadro.

Esa tarea de búsqueda gráfica y documental resulta una actividad tan agotadora como infructuosa, y la mayoría de las veces también desalentadora, dado que no siempre se encuentra la imagen deseada. Después, cuando surge una posibilidad, por pequeña o mala que esta sea, es preciso realizar sobre ella una tarea apasionante, casi detectivesca. Se trata entonces, con la reproducción del cuadro delante, de descifrar cualquier semejanza o probabilidad de aproximación, no solo a las formas (de los edificios, número de pisos, balcones y otros motivos arquitectónicos ornamentales que se puedan aún detectar), sino también a la perspectiva, encuadre de la obra y al punto de vista del pintor. Luego, el resultado final hará fácil al visitante comprobar visualmente la equivalencia demostrada, aunque no así la dificultad primera que Mañana de domingo en el bulevartuvimos para su estudio. Un claro ejemplo de ello puede ser ensayado sobre la imagen reproducida a la izquierda. Una pobre reproducción de "Tarde de Domingo" preciosa obra de Béraud de la que, por su corte "de encuadre fotográfico", ni siquiera sabemos si está completa o es un fragmento. Las preguntas surgen de inmediato: dónde estamos, qué estamos viendo, desde donde, hacia donde, que edificio es el del fondo, que calle es la que se ve a la izquierda, qué habría a la derecha ...

Otras veces, nos hemos servido de imágenes afines o con un punto de vista opuesto al de la obra, que se usan para localizar y marcar sobre ellas el lugar exacto desde donde se tomó la pintura. Valgan como ejemplo las cuatro imágenes inferiores.

Boulevard Saint-Denis. 1899     

La obra y la imagen fotográfica, también nos lleva a buscar y conocer datos relacionados con los lugares que aparecen en los escenarios pintados, lo que constituyen por sí una historia paralela al propio cometido de este estudio comparativo. Al reconocer un edificio, por ejemplo, podemos saber no sólo donde se encontraba o se encuentra, sino también el número que entonces ocupaba en una calle o en un bulevar. Al abundar en la memoria de aquel tiempo, podemos descubrir el nombre del establecimiento (café, teatro, club u hotel) del que el pintor por algo "retrató" sus características de manera inconfundible. Una posterior relación geográfica o topográfica de la zona, nos llevará a localizar otros lugares cercanos, procurando una mayor aproximación al sitio representado. Valga como ejemplo el edificio donde estaba el antiguo Estudio de Nadar, en el 35 del Boulevard Capucines, desde donde Monet pintará dos vistas para la primera exposición Impresionista. Frente a él estaba el inmueble que después se transformó en el Hotel Scribe, que alojó el Jockey-Club y al Gran Café, en cuyos sótanos se llevó a cabo la primera sesión cinematográfica de los Lumiére, y más abajo en dirección a la Madeleine, el famoso Teatro Olympia. Los tres, aún hoy existentes, con su particular historia, merecedora de estudios separados.

Estos datos subyacentes, que lógicamente pasan desapercibidos al común observador de muchas de las obras de esta monografía, así como de las ya citadas arriba, son parte esencial de nuestro estudio por cuanto lo enriquece al proporcionarle otra dimensión y un mayor conocimiento y valoración de los autores y de sus pinturas. Tampoco hace falta decir que los datos apuntados en el trabajo, han sido objeto de estudios pormenorizados contrastándolos mediante la búsqueda de referencias históricas y documentales, que en no pocas ocasiones retrasaron el progreso del mismo.

También tenemos que señalar que todas las imágenes de esta monografía, son imprescindibles a pesar de la repetición y poca calidad que presentan algunas de ellas. Mucho más las reproducciones de las antiguas postales de Paris por su excepcional valor como documento gráfico probatorio, sin las cuales no hubiéramos podido establecer una relación con lo pintado, mostrar la cantidad de información visual e histórica que contienen, ni en suma, completar muchos de los apartados del trabajo.

  Plano de vistas del Boulevard Capucines hacia la Plaza de la Ópera

Como complemento a la imágenes relacionadas con cada obra, también hemos querido adjuntar otras colecciones de algunas calles y vistas de los Grandes Bulevares, según postales de entre 1898-1920, seleccionadas por zonas y en ambas direcciones, una tarea de gran dificultad que incide no obstante en un conocimiento visual más completo de las grandes arterias y lugares visitados. La localización de los puntos de vista de cada imagen, marcada en mapas fragmentados con la señalización numerada de su ubicación aproximada, se ha efectuado atendiendo al plano de Paris de 1910, uno de los más cercanos a la época estudiada que hemos podido encontrar. No obstante siempre hemos tenido presente otros como el anterior de 1839, y también se han hecho superposiciones sobre vistas aéreas actuales.

Otras pinturas de Béraud, clasificadas por temas tales como: "Carruajes", "Parisinas", "Teatro y Espectáculos", "Cafés y Juego", "Fiestas, Reuniones y Grupos" y "Otras escenas", se muestran como miniaturas en una página aparte, que se abrirán pulsando sobre ellas y así tener una visión más completa de la obra del artista.

La gran cantidad de imágenes expuestas, (más de 2000), hizo inviable solicitar a cada propietario, la debida autorización personalizada. No obstante, quiero expresar mi agradecimiento a todos ellos y a los múltiples sitios de procedencia de estas obras, hechas públicas en Internet, muy especialmente a los que proporcionan fotografías y postales agrupadas del Paris de 1900, como la magnífica web de lartnouveau, o Delcampe y la completa Parisienne de la Photographie, citados reiteradamente en los lugares correspondientes, sin cuyos contenidos, insisto, no hubiéramos podido concluir estos estudios. También hemos tomado algunas imágenes con vistas actuales desde el sitio de PajesJaunes, y otras de distintos autores cuyos nombres conocidos aparecen al pasar el ratón por la imagen correspondiente. A todos mi sincero agradecimiento. He de citar por último la enorme prestación del buscador Google y los planos de Google Maps, usado para la localización aérea de algunas zonas y fotos actuales de los sitios gracias a su programa Street View

Digamos finalmente que a pesar de que este trabajo va dirigido a un ámbito educativo universitario, con un fin exclusivamente pedagógico, ilustrativo, informativo y documental, sin ninguna vocación comercial, ni el menor ánimo de lucro, si el propietario de alguna de las imágenes que aquí se muestran se siente perjudicado en sus intereses, o tienen alguna objeción que formular al respecto, le ruego me lo comunique mediante correo electrónico a fin de solucionar el problema planteado del modo más inmediato. Igualmente, queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de los textos o de cualquier imagen sin la autorización expresa del autor.

 

Nota

A fin de no perderse en el seguimiento de este extenso trabajo, que aún queda abierto para ser completado más adelante con nuevas aportaciones de datos, pinturas e ilustraciones, es recomendable continuar el orden establecido en la página de Contenidos y en todo caso, siempre volver a ésta para seleccionar un nuevo vínculo o apartado.

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Septiembre, 2009

 

galba10@hotmail.com

 

 

Jean Béraud

 

                                                                                                                              

 

El Paris de Jean Béraud. Antonio González García